Bizcochos y otros productos horneados
Producto muy apreciado y consumido en todo el mundo, el bizcocho agrada
a todas las edades. Brasil se destaca entre los productores mundiales,
siendo el segundo mayor mercado en volumen de producción, atrás
apenas de Estados Unidos, que lidera el ranking.
Además de los productos horneados tradicionales como tortas y
tartas, Brasil posee una delicia que se destaca: el pan de queso (chipa).
Proveniente de la gastronomía del estado de Minas Gerais, tiene
como base la fécula de mandioca y el queso. Muy apreciado en
Brasil y con gran aceptación en el mercado externo.
En 2003 fueron producidas aproximadamente 501.000 toneladas de bizcochos
y otros productos horneados. EE.UU. es el principal comprador, seguido
por Japón, Uruguay y Paraguay.
Té
e Infusiones
Conocidas por los chinos hace más de 2.000 años, las infusiones
son mundialmente consumidas hace siglos. Introducidas en Europa en el
siglo XV por los portugueses, desde entonces son apreciadas por casi
todos los pueblos, pueden ser preparadas con flores, hojas, frutos o
semillas.
La yerba mate es una de las infusiones características de América
del Sur. El continente posee más de 280 especies de yerba, que
ya eran utilizadas por los antiguos pueblos aborígenes de Perú,
los Quechuas, que atribuían a los brebajes significados místicos
y curativos.
Brasil es un gran productor de infusiones de calidad, entre las que
se destaca la yerba mate, que es parte de la tradición histórica,
cultural y económica del país, responsable por uno de
los ciclos económicos más largos de la historia del estado
de Paraná.
Consumida caliente, helada, con jugos y licuados, o en el tradicional
mate, se exporta un promedio de 25 toneladas por año del producto
a Uruguay, Chile, Alemania y EE.UU., lo que generó, en los últimos
3 años, US$ 20.000.000 de facturación.
Pastas
Brasil
es el mayor productor de fideos del mundo, llega a 1 millón de
toneladas anuales. Ese récord se debe, principalmente, a la colonización
de las regiones Sudeste y Sur por los aproximadamente 900 mil italianos
que entraron en el país entre los años de 1886 y 1900.
Provenientes de Lombardía, Mantova, Cremona, Calabria y Nápoles,
influenciaron rápidamente al brasileño con sus usos, costumbres
y culinaria, especialmente a la población de São Paulo.
Sus recetas, esencialmente compuestas por pastas y salsas, fueron incorporadas
por la población local y hoy forman parte de la gastronomía
brasileña, apreciadas en todo el país. Además de
las pastas, la pizza paulista, por sus ingredientes especiales y técnica
de preparación, es considerada tan buena o mejor que las tradicionales
italianas, dándole a la ciudad el estatus de "capital de
la pizza".
Productos
para alimentación infantil
Los cereales son la base de la alimentación infantil. Altamente
energéticos, ricos en fibras y sales minerales, consumidos regularmente
ayudan a controlar el colesterol y favorecen el buen funcionamiento
intestinal. Pueden ser consumidos puros, con frutas, yogures, leche,
licuados, como cobertura de postres o en la preparación de tortas.
La avena es considerada el cereal más rico en proteínas,
además de excelente para convalecientes y atletas.
Otro
grano muy consumido por el segmento, el maíz, se destaca en el
país, presente en casi todos los estados brasileños, con
producción significativa. El estado de Rio Grande do Sul es el
tercer mayor productor brasileño, con 3.837.276 toneladas (12,23%),
después del estado de Paraná que es el mayor productor
nacional, con 25,56% de la producción y de Minas Gerais, con
12,59%.
Productos
de copetín
Bañado
por millares de kilómetros de playas y mucho sol, conocido por
su pueblo alegre y fiestero, Brasil es un país donde la celebración
es constante. Hábitos como el happy hour fueron incorporados
a la vida cotidiana, de Norte a Sur, cuando amigos se encuentran para
conversar, beber y pellizcar algo.
Sumado a su personalidad festiva, el país es un crisol multicultural,
donde pueblos de todos los continentes ejercen gran influencia en los
hábitos y costumbres, interfiriendo principalmente en la gastronomía.
Italianos, árabes, japoneses, portugueses e indios, entre otros,
contribuyeron a que el segmento de copetín sea uno de los más
variados y apreciados del mundo.
La producción de castaña de cajú, una de las actividades
más rentables de la región Nordeste, es uno de los principales
puntos de la pauta de exportación del estado de Ceará,
que genera una renta de cerca de US$ 150 millones, colocando a Brasil
en la 2ª posición en el mercado exportador.
Condimentos
y especias típicas nacionales
La
cocina brasileña se caracteriza por el uso de condimentos fuertes,
lo que hace del país un gran productor y exportador de condimentos.
La pimienta se destaca, pero la pauta de exportaciones brasileñas
también contempla hierbas, condimentos y especias, tales como
clavo, jengibre, tomillo y canela, entre otros, productos que tienen
lugar garantizado en las mesas japonesas, americanas y alemanas.
También
bastante rico en hierbas aromáticas y medicinales, nuestro país
ofrece cerca de 12 mil tipos de plantas, usadas no solo como condimentos,
sino también en la fabricación de cosméticos y
remedios.
Los
productos más elaborados y dirigidos al consumidor final, como
las conservas de pimienta, mermeladas y jaleas exóticas y antipastos
especiales, también tienen gran aceptación en el exterior.
Cuidadosamente preparados de forma casi artesanal y sin uso de conservantes,
se destacan en la gastronomía brasileña, que está
imponiendo su nombre en las mesas del mercado de internacional, siempre
ávido por novedades.
Vegetales
preparados
El
sector, en el cual se destacan el tomate y el maíz, se desarrolla
principalmente en la región Centro-Oeste de Brasil, donde existe
una cadena de producción integrada que propicia altos índices
de calidad a precios competitivos.
El tomate es hoy una de las olerícolas más importantes
del país y del mundo, siendo consumido tanto al natural como
procesado, en la preparación de ensaladas, salsas, sopas, cremas,
dulces, jugos, patés, purés y en una variedad de recetas.
Igualmente importante, el maíz es uno de los productos más
tradicionales de nuestra agricultura, es utilizado en una infinidad
de alimentos procesados. Brasil posee tecnologías exclusivas
de producción, elaborando inclusive nuevas variedades de maíz
dulce para atender los estándares internacionales de calidad
y consumo.
Frutas preparadas
La producción de frutas en Brasil es una de las actividades más
importantes del negocio agrícola, que contribuye al desarrollo
económico. Hoy, el país es el mayor productor mundial
de maracuyá amarillo (fruta de la pasión). La preferencia
de Europa y Estados Unidos por frutas de clima templado dio cabida,
en los últimos años, a las frutas exóticas, principalmente
las tropicales, como mango, guayaba, papaya, kiwi y cajú. Por
eso, Brasil tiene plenas condiciones de conquistar cada vez más
el mercado externo, especialmente en la comercialización de helados,
dulces variados (compotas, frutas cristalizadas, dulces en pasta), licores,
mermeladas y jaleas y bebidas gaseosas.
En
la exportación de los derivados de las tradicionales frutas de
clima templado, como manzana, frutilla y uva, el país se beneficia
con la estacionalidad bien definida del hemisferio Norte, con la posibilidad
de abastecimiento en las entre cosechas norteamericanas y europeas.
Refrescos,
agua mineral y bebidas alimenticias
Calor, playa y una bebida bien helada para saciar la sed. Combinación
perfecta y marca registrada de un país con gran abundancia de
jugos de frutas tropicales, refrescos, gaseosas, aguas minerales, mate
y agua de coco, las bebidas alimenticias son una unanimidad brasileña.
Tercera
mayor productora del mundo, la industria brasileña está
compuesta por 750 fábricas, responsables por la producción
de 11 mil millones de litros anuales.
El famoso guaraná, gaseosa producida a partir de un fruto oriundo
de Amazonia, además del gran consumo interno, es exportado a
Estados Unidos, México y Japón, países donde adquirió
mucho éxito. El concentrado de Coca Cola fabricado en Brasil
es vendido a Australia y a países de América del Sur.
El
agua de coco, gran vedette del verano brasileño, es la única
bebida isotónica totalmente natural disponible en el comercio.
Juntamente con el mate y el agua mineral, son las bebidas preferidas
de los consumidores adeptos a una alimentación más saludable.
Apostando en el crecimiento de ese mercado, la industria invirtió
en sofisticados procesos tecnológicos, capaces de garantizar
las propiedades naturales de esos productos, sin pérdidas durante
los procesos de embalaje y comercialización.
Jugos
y Pulpas
La creciente demanda por jugos y pulpas de frutas tropicales en el mercado
externo dio oportunidad para que los exóticos productos derivados
de cajú, ananás, banana, acerola, mango, papaya y maracuyá
se convirtieran en algunos de los más apreciados del segmento.
De sabor fuerte y dominante, la pulpa de maracuyá es la vedette,
ampliamente utilizada en la fabricación de refrescos, helados,
yogures y productos lácteos.
De 2001 a 2003, Brasil exportó más de 150.000 toneladas
de jugo de frutas -sin contar el jugo de naranja- y generó una
facturación de US$ 145 millones.
Además de las frutas exóticas, la naranja y su tradicional
jugo, considerado de excelente calidad, contribuyen decisivamente para
hacer de Brasil uno los mayores vendedores de jugos y pulpas de frutas,
cubriendo el 22% del mercado total.
Miel
Natural
Considerada
como uno de los alimentos más promisorios del siglo XXI, la miel
natural tiene una demanda cada vez mayor y es consumida en todo el mundo
debido a la creciente valorización de la vida saludable y de
la alimentación natural. La miel es altamente energética
y rica en vitaminas y sales minerales. Y además de todas sus
propiedades y de ser deliciosa in natura, ofrece preciosos derivados
como la jalea real, el propolio y la cera.
Poseedor de la mayor biodiversidad del planeta, Brasil ofrece condiciones
ideales para producir una miel purísima. Dispone de grandes áreas
limpias y sin contaminación, sin presencia de agrotóxicos,
con gran variedad de plantas y crianza de abejas mejoradas y seleccionadas.
Como prueba de la vocación natural del país para la apicultura,
se observa un crecimiento muy significativo de las exportaciones del
producto en los últimos años, lo que revierte su estatus
de país importador -en las décadas pasadas- a proveedor
mundial en esta década: De US$ 500 mil en 2001, fue a US$ 16
millones en 2002, y llegó a US$ 45 millones en 2003.
Vinagre
El primer vinagre surgió a partir de un vino que fermentó.
Hoy, el producto se obtiene a través de acetificación
natural, proceso lento y artesanal, que ocurre con la acción
de la bacteria Acetobacter, que transforma el alcohol vínico
en ácido acético. El resultado es acondicionado en barriles
de madera noble para envejecer por un período mínimo de
seis meses, durante el cual incorpora aromas y realza su sabor.
Al entender su proceso de fermentación, el hombre descubrió
que el vinagre puede ser fabricado a partir de cualquier sustancia acuosa
que contenga azúcar y nutrientes que proporcionen una fermentación
alcohólica seguida de fermentación acética. Así,
hoy existen varios tipos de vinagre hechos a partir de diversas materias
primas: frutas, tubérculos, cereales y otras materias azucaradas
o alcohólicas como miel y cerveza.
Excelente productor de algunas de esas materias primas, Brasil ya conquista
su lugar en la exportación de vinagre, garantizando que la culinaria
de todo el mundo pueda preparar nuevos y distintos platos, contando
con la diversidad del país en ese rubro.
Chocolates
y otros derivados del cacao
No
es reciente el éxito del chocolate entre los más variados
pueblos. Proveniente de México, de los antiguos Aztecas y Mayas,
era inicialmente una bebida especial hecha del cacao, que se ofrecía
a los invitados ilustres como un gesto de paz y amistad.
Introducido en Brasil a mediados del 1700, y cultivado en la región
de Ilhéus, en el estado de Bahia, donde el suelo y el clima son
ideales, el cacao llegó a su apogeo un siglo después,
con el 90% de su producción destinada a la exportación.
Hoy, el país es el mayor productor de América Latina y
figura entre los mayores del mundo.
Con
el azúcar no fue diferente. Con campos ideales, de clima y suelo
propicios para la plantación, la caña, traída por
Martim Afonso de Souza inmediatamente después del descubrimiento
de Brasil, enseguida tuvo gran aceptación, prueba de eso es la
multiplicación de los ingenios productores. Hoy el país,
por su tradición, clima, suelo y técnica, continúa
siendo un gran productor de caña y sus derivados.
Así, la vocación brasileña para la industria de
chocolates, confituras y similares parece natural, ocupando una posición
destacada en el mercado internacional, como el segundo mayor exportador
mundial de chocolates y confituras.
Productos
lácteos
El
mercado gastronómico crece constantemente y exige cada vez más
productos diferenciados y sofisticados. Una parte influyente de ese
mercado son los lácteos, y sus derivados como el queso, muy apreciados
en todo el mundo.
Brasil, por sus características de producción, variedad
y calidad, sobresale entre los productores mundiales de queso, ofreciendo
una gran variedad del producto.
El estado de Minas Gerais es responsable por el 50% de la producción
de quesos en Brasil. Además de producto cultural, es también
un poderoso producto económico para el estado.
Tierra de estancieros, no es casual que Minas le haya prestado su nombre
a su mejor tipo de queso, que, de tan valorizado, recibió el
título de Patrimonio Cultural. Sin gran sofisticación,
comparándolo a los franceses o suizos, el atractivo del producto
de Minas Gerais se debe justamente a su simplicidad y sabor.
Además del queso Minas, otro producto típicamente brasileño,
el requesón (Catupiry) es muy apreciado en la gastronomía
brasileña. Cremoso y de sabor suave, es ampliamente utilizado
en pastas, pizzas y platos típicos del país. También
merecen mención especial los excelentes quesos Prato, Frescal,
Reino y sus variedades.
Cafés
especiales y solubles
"Café"
y "Brasil" son casi sinónimos para millones de consumidores
en todo el planeta. Mayor productor y exportador del grano, el país
invierte continuamente en tecnología y desenvolvimiento para
ofrecerle al mercado internacional cafés que figuran entre los
mejores del mundo. La mayor prueba es el éxito del café
orgánico brasileño, producido con técnicas naturales
y abono ecológico, único en el mundo cuya marca es avalada
por el Greenpeace.
Producidos
en los estados de Minas Gerais, São Paulo, Paraná y Espírito
Santo, los cafés de Brasil representan hoy cerca del 15% de la
renta cambiaria del país, número que en el pasado llegó
al 80%.
La
renta con las exportaciones de café llega, actualmente, a más
de 2 mil millones de dólares por año. Aproximadamente
3.500 millones de cafetos son cultivados en 350 mil propiedades agrícolas,
ocupando directamente 1,5 millón de trabajadores y 2,5 millones
de dependientes.
Cachaza
(aguardiente de caña de azúcar)
Producto
consagrado de la región del Triángulo Mineiro, la famosa
bebida no es más la misma. De popular y típica del bodegón,
la cachaza brasileña está adquiriendo gradualmente status
de producto noble.
Ya conocida en el mercado internacional, principalmente en Europa, donde
una botella llega a ser vendida en comercios minoristas por US$ 80,
está conquistando cada vez más apreciadores, consumida
pura o como ingrediente de otros tragos.
Conocida inicialmente por ser parte de la famosa caipiriña, conquista
los paladares del mundo por su sabor especial. Es producida en alambiques
y después descansa por períodos prolongados en toneles
de madera típica brasileña, como el roble, el bálsamo
y el jequitibá rosa.
Es notable el crecimiento de las ventas externas del producto. En 2003,
fueron exportados 9 millones de litros de cachaza industrial y 80 mil
litros de la bebida artesanal.
Helados,
sorbetes y postres helados
El
helado brasileño reúne todas las cualidades para conquistar
los paladares del mundo. Con sabores exóticos y exclusivos, y
frutas tropicales como graviola (guanábana), cupuaçú,
umbu (ciruela calentana), cajá (acajú), jaca (fruta de
mono), entre tantas otras, es cada vez más procurado en países
del hemisferio Norte. En el estado de São Paulo, se congregan
3.808 de las 8.356 empresas productoras del país.
Debido a la estacionalidad invertida con relación al hemisferio
Norte, Brasil tiene gran capacidad de producción para exportación.